viernes, 21 de febrero de 2014

Literalmente: Ópera popular

La semana pasada me invitaron a ver “La Flauta Mágica” en Bellas Artes, como siempre yo feliz de presenciar cualquier manifestación artística, sin embargo tenía mis reservas al estar consciente de que se trataba de una de las operas y compositores más conocidos, lo cual siempre es un arma de doble filo porque puede resultar atractiva para aquellos amantes del género, personas con un genuino interés en conocerlo y acercarse a él (o acercar a sus familias) y otros cuya única intención es poserear.

Pero bueno…. Yo iba a lo mío, a disfrutar una representación que prometía calidad y no recordaba haber visto antes. La producción era interesante, debo admitir que la escenografía y las luces eran buenas para ese tipo de espectáculo, sin embargo la adaptación de una obra clásica alemana al contexto prehispánico fue muy arriesgado, lograba transgredir la idea que cualquiera de nosotros pudiera haber tenido de esa puesta en escena, lo cual la hace única, sin embargo, yo habría preferido que se apegaran a lo tradicional, porque me resultaba una atmosfera incongruente para un libreto ubicado en una cultura totalmente diferente, y lo peor, también modificaron el texto al traducir los fragmentos hablados.

Como sea siempre es un deleite asistir a Bellas Artes, escuchar una buena ejecución de cualquier orquesta y voces bien trabajadas.


miércoles, 19 de febrero de 2014

Bahidorá

El año pasado quedé más que complacida con el Carnaval, me hice fan del concepto. Por lo que este año estaba muy contenta de poder repetir la experiencia. Aunque me enfrenté al dilema de Bahidorá vs The Ataris, cuando el segundo se canceló ya no había más que pensar, estaba lista para ponerme una fiestota brutal!

Tenía varios días con emoción anticipatoria, y aunque el día del viaje las cosas no salieron exactamente como esperábamos, porque llegamos muy tarde y no vi a Oso Leone (lo cual rompió mi corazón), aparte mis amigos tuvieron problemas con sus boletos y llegaron todavía mucho después, pero por ahí de las 5 ya estábamos todos más que instalados y preparados para ver a Wild Belle. Antes de eso la gente parecía estar sumamente animada con Bomba Estéreo, a mi no me gustan así que no hice mucho caso.
Aunque esta vez si iba preparada para disfrutar de las amenidades del lugar, al acercarme a las albercas o al rio terminaba por abortar la misión y prefería mantenerme seca.




La vez anterior que vi a Wild Belle fue en un escenario igual de paradisiaco, sabía que sería una experiencia gran experiencia tropical, había llegado el momento de dejarme llevar nuevamente por su “vibra”, fue una lástima que la gente no reaccionó tan receptivamente como yo hubiera esperado, lo que hizo que incluso la presentación se hiciera más larga, cómo sea a mí me complació bastante.



Como bien había advertido a una de mis amigas, tienes que estar en un mood muy exacto para que Polica no termine aburriéndote, considero que son buenos, pero tampoco logran atraparme por más de un par de canciones.

Evito decir cosas negativas de lo que sea, pero Autre Ne Veut fue espantoso!!! Cantaba tremendamente mal, sin embargo eso mismo hizo que pasáramos un rato divertido riéndonos
al respecto.

Otra de las presentaciones que más esperaba era la de Baths, se que cantó las canciones que quería escuchar y fui muy feliz al respecto, sin embargo en ese preciso instante fue cuando el alcohol gratis tuvo sus consecuencias, porque a partir de ahí perdí la noción del tiempo y el espacio.

Tuvimos que irnos  temprano porque una de mis amigas comenzó a sentirse mal de salud, no obstante gozamos cada segundo que estuvimos ahí. Los amigos que se quedaron dijeron que el ritmo fue aumentando junto con la noche, y la fiesta ya había explotado, aunque  decidieron irse después de esperar por mucho tiempo a Matthew Dear.

Ya tengo muchas nuevas ideas para el siguiente año y no puedo esperar a que llegue =D


miércoles, 12 de febrero de 2014

La música lo arregla todo

La semana pasada fui a ver “We Will Rock You”, el musical de Queen, al principio estaba muy contenta porque recorrieron todos los lugares, a pesar de que había comprado el boleto más barato, terminé en planta baja, en un lugar nada despreciable. Sin embargo, cuando vi el programa me entristeció notar que faltaba “Bohemian Rhapsody”, cuando apagaron las luces mi emoción se tornó en enojo al escuchar la voz del presentador diciendo una serie de frases de chavo-ruco en un tono extraño que era imposible causarán gracia como "ahora si la vamos a pasar bien chido, estamos listos para rockear, no graben nada que sus vídeos se van a ver bien chafas", entre otras… daba penita ajena, pero pensé: "no pasa nada, seguro la obra debe ser buena".

Abrió Innuendo para dar paso a Radio Ga Ga... ¡Me quería morir! ¡Deformaron la letra de la canción! Aparté la producción era un asco, vestuarios sin chiste,  visuales ochenteros, un escenario prácticamente vacío.... Ni el espectáculo más barato de Las Vegas tiene esa calidad, y digo... El último musical que había visto era Wicked, se que en ese sentido había un parámetro alto, y eso que había estado muy renuente a ver  la historia de la bruja porque era una  traducción total, pero aún así me gustó más.

Acto a acto fueron mejorando, ya respetaban las letras y la escenografía no era tan fea, aunque la historia seguía siendo horrible y de repente salían chistes pésimos, resultado de la “adaptación”, cómo: “compré mi  traje en Suburbia” o soltaban expresiones en español cómo “está bien chido”.

Después de tres escenas desistí de ver los “defectos” y me dejé llevar por la música, la banda toca bien y que puedo decir de las canciones…. era éxito tras éxito y de Queen!!! Garantía total. Lo que me hizo reflexionar: ¿en qué momento me volví tan fan? ¿Y cómo es que me sabía todas las canciones?

Yo estaba ahí porque había invitado a uno de mis tíos como regalo de cumpleaños, ya que es la persona más fan de Queen que conozco, y por él había pasado toda mi infancia y parte de la adolescencia escuchándolos repetidamente, y aunque me resistía, hubo un punto de mi vida adulta en el que escuché Bohemian Rhapsody con atención y simplemente se convirtió en mi canción favorita de todos los tiempos. A partir de ese momento comencé a hacerles mucho más caso y era como si siempre hubieran sido parte de mi, sorpresivamente me vi a mi misma cómo una admiradora de la banda, no cabe duda de que por algo son grandes…

En ese momento lo entendí todo…. no importaba que la producción fuera un asco o que la historia no tuviera sentido, casi todos los que estaban ahí sentían verdadero amor por su música y disfrutaban escuchar esas excelentes canciones. Aparte ¿en que estaba pensando? Los asistentes eran todos contemporáneos, obvio la mayoría eran chavo-rucos, o rucos-rucos, ¡por eso se reían! Creo que la que estaba fuera de lugar era yo.

Al final salí muy contenta, porque veía feliz a mi tío y porque compartí la emoción de muchos de los asistentes al escuchar simplemente la música, porque… ¡que buenas canciones!

¿Ya había dicho que Bohemian Rhapsody es la mejor canción de la historia? Ja! Con sólo escucharla se puede comprobar. Y ¿Qué creen? ¡Si la tocaron! Era “sorpresa”, aunque en el fondo de nuestros corazones sabíamos que no podían omitirla, el cierre perfecto, salí con una gran sonrisa.


jueves, 6 de febrero de 2014

Retazos

Sé que he tenido muy abandonado el blog, muchas gracias a aquellos que han escrito pidiendo más historias. Tuve un fin e inicio de año bastante atareado, lleno de re-encuentros, sorpresas y nuevos proyectos así que no he tenido tiempo de poner muchas cosas en “papel", por eso trataré de contar a grandes rasgos algunas anécdotas musicales.

Tiene un par de meses que quería escribir sobre "I Wanna Be Your Joey Ramone" un libro que demuestra lo importante que puede llegar a ser la música para alguien, para bien o para mal,  y como es que atrás de ello siempre existe un motivo que da sentido a ese "amor". ¡Me encantó! Hace mucho tiempo que una novela no me atrapaba de esa forma, absolutamente recomendable, si en algún momento tengo tiempo le dedicaré más palabras al tema.
De entré varias películas y documentales sobre música que he visto en los últimos meses destacó "Inside Llewyn Davis", aunque un tanto fatalista retrata perfectamente ese sentimiento que el folk tiene en sus entrañas y las vivencias que cualquiera de sus compositores podría experimentar para poder llegar a él, aunque no toda la música de ese género proviene de la misma emoción, es un buen ejemplo de aquel que es crudo y proviene del dolor y la soledad.

Ya en este año fui a la primera fecha de la gira en KAsas de Kill Aniston, si les gusta el proyecto de Josué Guijosa y quieren tener una noche totalmente emotiva cantando a todo pulmón no dejen de ir a alguno de los shows. Me toco ver a A Veces Siempre, que parece una especie de “stand-up comedy musical”, me encanta cómo Rodrigo va contando las historias que lo hicieron llegar a sus canciones, vale mucho la pena verlo en vivo. Y El Villano, cómo el mismo lo dijo, es el proyecto de un completo emo, sus canciones llegan al corazón, cantó un par de Thermo y la concurrencia enloqueció, me agradó el origen de su nombre, porque si… en las relaciones uno siempre termina siendo “El Villano”.

También fui al concierto de Calvin Harris… ¡Sí! ¡Calvin Harris! ¿Quién lo hubiera imaginado?, muchas veces he expresado mi postura ante la EDM, pero bueno…. El destino (guiño, guiño) me llevó ahí, sinceramente no la pase mal, me siento bien en cualquier lugar que haya música, pero independientemente de eso resultó una experiencia fuera de lo común, desde que íbamos caminando hacia la entrada era impactante la cantidad de niños (real: niños) que estaban ahogados en alcohol, todavía no llegábamos al interior del foro cuando ya encontrábamos a nuestro paso algunos tirados en el piso en calidad de bulto, otros vomitando, otros gritando y haciendo tonterías…. Ni en la fiesta más intensa en la que he estado había visto algo así, ¡era una locura! Todo el mundo besuqueándose con desconocidos, estábamos a unos 5° C de temperatura y la mayoría parecía estar en la playa, no entendía muchas cosas, eran escenas que para mí resultaban completamente surrealistas, aparte tenías que esperar horas formado para conseguir un poco de alcohol y todo para que al llegar al final de la línea te dijeran que “ya no había” ¿Entonces cómo se pusieron así?.  Quisiera entender mejor ese fenómeno, pero lo único que puedo pensar, por más pretencioso que suene, es que es música “simple” que esta de “moda” y la falta de criterio que pudieran tener para elegir sus gustos es la misma carencia de sensatez que los hace ponerse hasta la madre sin pensar en las consecuencias… pero no se…. No quisiera generalizar… pero todo era muy extraño. Últimamente he aprendido algunas cosas sobre el género y creo que para quien lo conoce bien también tiene su chiste.
Hace un par de semanas fui a la expo de Historia del Rock Mexicano en el MODO, ya tenía muchas ganas y curiosidad por visitarla, cuando estudiaba Gestión Cultural todos mis proyectos escolares iban enfocados a una exhibición de ese tipo, quería ver cómo es que otras cabezas habían logrado materializarlo, no me desagrado, sin embargo creo que si le falta más orden y estructura, había salas que, aunque tenían su propia temática, estaban desvinculadas del resto. Yo habría destacado mucho más los elementos audio visuales y hubiera cuidado la selección de las piezas, ya que habían algunas sumamente atractivas y otras sin relevancia, entiendo que el museo está dedicado justamente al objeto, pero estoy segura de que deben existir objetos mucho más interesantes que los que en algunos casos se presentaron. Por otro lado fue agradable revisar partes de mi vida por medio de la historia de la música, había una identificación total con diferentes momentos que me hacían saber que fui parte de ella.

En cuanto a discos, mis estrenos favoritos hasta ahora son el “Rave Tapes” de Mogwai y “So Long, See You Tomorrow” de Bombay Bicycle Club, ¡no puedo esperar por escucharlos en vivo!
De los primeros soy fan hace muchos años, y los segundos hace poco que ganaron mi corazón, y de cualquier forma ambos lanzamientos me tienen muy contenta. Mogwai conserva el sonido que los ha hecho destacar, sin embargo “Remurdered” me voló la cabeza, no me importa que en momentos parezca que estoy dentro de Tron, ¡la amé! El caso de los Bombay es un tanto diferente, aun no sé cómo hacen para que todos sus discos suenen diferente, simplemente en éste hay canciones que te generan ganas incontrolables de “echar el dancing” mientras otras producen atmosferas tan tranquilas y armoniosas que bien podrían acompañarme en una ida la playa, de repente los ritmos se combinan, explotan, vuelven a bajar…. Es todo un conjunto de sensaciones, me encantó, el ejemplo perfecto de esta mezcla de estilos y niveles es “Feel”, que en lo personal no me gustó, pero refleja justamente la “eclecticidad” de la banda. Mi favorita: “Carry me”.


El 2013 estuvo lleno de experiencias increíbles: aún no puedo creer que en el mismo año haya visto dos veces a Sigur Ros y Blur, que por fin vi a Postal Service, Death Cab for Cutie y a los Foo Fighters, entre muchas otras aventuras extraordinarias, pero tal parece que lo mejor apenas viene, empezamos el 2014 con muchas sorpresas y buenas noticias, así que ¡a darle! que esto está empezando =)

lunes, 23 de diciembre de 2013

All my silver dreams bring me to you

Tenía muchas ganas de volver a escucharlos y como suele suceder, las altas expectativas conducen a desilusiones. Fue un buen show, pero olvidé mis tapones de oídos y el sonido estaba sumamente saturado, no me permitía apreciarlo del todo bien, sin embargo tuvo grandes momentos, no esperaba que tocaran “Warning Sign” por ser un cover, pero lo hicieron! Y fue una de mis favoritas, junto con “Airplanes” y “Camera Talk”, ésta última me sorprendió porque en disco no me había conquistado, pero en vivo la disfruté bastante.

Confirmé lo buenos que son con las armonías, en cuanto a los instrumentos tienen una forma increíble de empatarlos, por más disimiles que parecieran los ritmos, logran hacer que ya unidos suenen perfecto. Y las voces ni se diga, quedan muy bien juntas, el ejemplo perfecto fue “Bowery”, simplemente amé el inicio.

Y lo que si ya esperaba, que cerraran con “Sun Hands” para destrozar el lugar, pocas veces me pasa que la canción que más me gusta sea también la más coreada y en esta ocasión así fue, así que no pude ser más feliz.

Definitivamente soy muy fan de sus canciones, aunque no superaron nuestro encuentro anterior. 


martes, 17 de diciembre de 2013

Hello, I've waited here for you everlong

Si quieren saber cómo estuvo el concierto de Foo Fighters el 13 sólo tienen que ver este vídeo y agregarle una piñata.


Fue muuuy parecido, pero no por eso estuvo mal, no cabe duda que es una gran banda, y que sus canciones son sumamente entrañables, pero tampoco es que fuera el mejor concierto del año.

Sabía que empezarían con “All My Life” y que sería el inicio más potente de la vida, me emocionó bastante. Mi parte favorita definitivamente fue “Times Like These” esa entrada de la banda tras un pedacito acústico de Dave Grohl en solitario, fue IN-CRE-I-BLE! Esos segundos hicieron que todo valiera la pena.

Aunque hubo muchos grandes momentos, que se puede decir de un setlist compuesto prácticamente por puros éxitos. Me encantó ver su fuerza al tocar, aunque hayan repetido las mismas canciones una y otra vez, se entregaban cómo si fuera su primera presentación y eso es algo que les reconozco.

Fue chistoso, pero justo una semana antes de que anunciaran la primera fecha había estado pensando que este año fue increíble, pude escuchar a buena parte de mis bandas favoritas y a otras que siempre había querido ver, sólo me faltaban los Foo Fighters, y en eso puuum!!! Dan la noticia!!! Desafortunadamente la vida Godínez no me permitió ir los dos días, pero lo disfruté mucho.  No sé que fue, entre el cansancio que traía, el significado de la banda, la brutalidad de sus canciones y el simple hecho de tenerlos en vivo pero fue tan abrumador que casi al final tuvimos que recostarnos un rato para ver el cielo, escuchar y entender que nos estaba pasando.

Qué más puedo decir… era algo que varias personas habíamos estado esperando.

martes, 3 de diciembre de 2013

El sonido de Seattle

Son aproximadamente las 2 am, voy llegando a Seattle, el aeropuerto está desierto a excepción de aquellos que llegamos en aquel tormentoso vuelo de Los Ángeles, habría sido complicado conseguir algún transporte, afortunadamente ya tenía un shuttle contratado. Todo el camino fue impactante, saliendo del estacionamiento tomamos una carretera estrecha en medio del bosque donde lo único que podía ver eran pinos enmarcando el camino, más adelante cruzamos un puente para dar paso a enormes terrenos industriales, y "bodegas" de cajones barqueros y de tren, sentía una especie de melancolía positiva, era como la soledad acompañada del escenario perfecto, el frío, los árboles y el mar, en ese momento entendí de donde venía aquel sentimiento que Ben Gibbard imprime en sus canciones, todo hacia sentido, esa emoción sólo podía venir de una lugar así.

Seguimos avanzando hasta poder ver la ciudad, las luces de algunos edificios, y la Seattle Great Wheel  en el puerto, a mi izquierda tenía el océano y a la derecha grandes construcciones, todo parecía vacío pero de alguna forma se sentía la compañía de la nostalgia, pude apreciar el espíritu de muchas canciones de Death Cab con el simple hecho de ver ese escenario. Una vez que entramos a Belltown el panorama era completamente diferente, gente fiesteando en las calles, y una hilera de bares abiertos, sin embargo permanecía una sensación bohemia. Es un sitio de contrastes y puede comprobarse cuando estas arriba del Space Needle, en una sola vuelta puedes ver la ciudad, el lago con sus casas flotantes, la zona industrial, los parques, las montañas, es difícil entender que todo esté un mismo territorio.

Sus calles están llenas de historia, sólo de imaginar cuantos músicos caminaron por ahí y como se formaron las escenas que caracterizaron a la cuidad en diferentes épocas. Cuenta con vecindarios que tienen su propia personalidad, mis favoritos fueron Capitol Hill, donde pude ver lo mejor de la vida nocturna, mucha gente joven, sin estereotipos, lleno de bares, antros y restaurantes, muchos artistas viven ahí y es el lugar donde sucede todo. Pioner Squear es súper bonito y es inevitable notar que posee mucha historia. El Watterfall Garden Park definitivamente es el mejor lugar para sentarse a comer algo o tomar un café, preferentemente del Zeitgeist, una cafetería amigable, donde se escucha muy buena música y los que te atienden saben de lo que hablan. En Downtown Seattle puedes encontrar artistas callejeros en muchas de las esquinas cercanas al Pike Place Market, me fascinó la forma en la que se combina la arquitectura moderna con construcciones clásicas y la inclinación de sus avenidas sin duda me recordaron las que rodean Puerto Madero en Buenos Aires, incluso al recorrerlas me quede con la misma impresión.






Seattle destaca por varias cosas: el café, la Space Needle, el Starbucks, el monorriel, el Pike Place Market, entre muchas otras, pero hay algo que me parece aun más importante: La música.

Es casa de más de 40 disqueras independientes, de las que sobresalen Barsuk y Subpop. Es el lugar que vio nacer al Jimi Hendrix, al grunge y a sus bandas icónicas: Nirvana, Perl Jam, Soundgarden y Alice in Chains. Tiene una de las estaciones de radio más interesantes de los Estados Unidos: la KEXP y lo más relevante para mí: uno de mis músicos favoritos, Ben Gibbard y sus múltiples proyectos.

Era de esperarse que un sitio así tuviera un museo tan increíble cómo el EMP (antes Experience Music Project) el cual cambio su nombre porque ha incorporado otros temas igual de interesantes, cómo la ciencia ficción, el cine de terror y la cultura pop. Sin embargo la razón principal por la que fue creado era acercar a todo el público la experiencia de la música, tiene un laboratorio de improvisación y enseñanza musical, que es totalmente divertido, aprendes cómo funcionan los instrumentos y puedes comenzar a tocar y  componer, aunque no sepas mucho al respecto. También tiene estudios de grabación verdaderamente completos e impulsan diversos concursos de bandas. Esa fue mi parte favorita, estaba como niña chiquita corriendo de un lado a otro jugando con lo que encontraba a mi paso, también amé la sala de la historia de la guitarra.




Me tocó ver “Women Who Rock: Vision Passion Power”, mostraba principalmente la vestimenta y artículos de mujeres que han dejado huella en la música, lo que más me gustó fue la ropa de Siouxsie Sioux y los tacones de Cindy Lauper. En “Nirvana: Taking Punk to de Masses” se muestra mucha memorabilia del grupo y se cuenta la historia de una banda que (independientemente de que sea de mi agrado o no) marcó un antes y después, llevando al mainstream música que tenía tiempo en las sombras, incluso hay una especie de línea del tiempo de los discos que fueron el cimiento para que esto sucediera, puedes pasar todo un día escuchándolos y entendiendo porque se dio de esa manera. Fue un momento bien especial porque justo cuando estaba leyendo la historia de SubPop recibí el correo de Derek para que fuera a sus oficinas.




“Hear My Train a Comin': Hendrix Hits London” es una celebración de los 70 años del nacimiento de Jimi, y cuenta cómo fue su aventura en la ciudad que le dio mayor éxito, exhiben sus trajes, guitarras, y videos inéditos de algunas presentaciones, entrar a esta sala es cómo un viaje en el tiempo. Del resto de las expos lo que más disfruté fue ver algunos de los trajes utilizados en el Mago de Oz y en “Can’t Look Away:The Lure of Horror Film” habían varios artículos interesantes y elementos interactivos que me divirtieron un montón.




Algo más que destaca a Seattle son los innumerables venues para conciertos o tocadas con los que cuenta, muchos de los cuales se volvieron legendarios por haber albergado a las diferentes escenas que surgieron ahí. No podía quedarme sin conocer al menos los dos que a mi parecer eran más importantes The Triple Door, donde actualmente sucede la mayor parte de los conciertos “alternativos” y The Crocodile, internacionalmente conocido por haber sido uno de los primeros lugares en los que tocó Nirvana, pero que también ha sido cede de un sinfín de bandas importantes. Para mí era significativo conocer el sitio que vio crecer a Death Cab for Cutie.
Aunque abrió desde 1991 estuvo cerrado un tiempo y el de ahora es producto de una re apertura y re modelación, sin embargo la vibra del sigue ahí,  perfecto para tomar una cerveza, quizá comer algo (que por cierto es muy rico) y conocer alguna banda nueva. Tuve la oportunidad de ver a Horace Pickett, fue chistoso, porque estaban sentados en la mesa de a lado mientras cenaba, no sabía quiénes eran, pero me llamaron la atención, vestían de una forma divertida y parecía que la estaban pasando muy bien, uno de ellos me saludó y todos convivían cómo si nada, me recordó mucho aquellos tiempos del Alicia. Una vez en el escenario entendí porque la extravagancia, era parte de un concepto (o al menos eso quiero pensar) a mi me gustó, tenían la calidad suficiente para atraerme, suenan sumamente 80’s pero lograban incorporar elementos de otros estilos y de alguna forma me recordaron los inicios de Of Montreal.



Sin duda Seattle es un lugar que lo tiene todo y en el cual el espíritu de la música está presente en todos sus rincones, si tienen oportunidad no dejen de visitarlo.