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domingo, 13 de diciembre de 2015

Something to Write Home About....

He estado escuchando todos los podcasts de Matt Pryor, “Something to Write Home About” y me encontré con uno en el que entrevista a  Modern Baseball después de haberse conocido en Chicago en el Riot Fest del 2014 y me trajeron muchísimos recuerdos, lo cual me hizo notar que en su momento no había tenido el tiempo para escribir al respecto, a pesar de que ahora que lo veo hacia atrás ha sido uno de mis festivales favoritos (Después de Bumbeshoot obviamente).

Es muy chistoso porque fue de esas veces que nada sale cómo tú esperas pero honestamente hubo más sorpresas agradables que desagradables. Para empezar: Chicago, ohhhhh Chicago my love!


Desde que iniciamos a planear el viaje no encontraba prácticamente nada que me llamara la atención de la ciudad, tenía sus highlights, cómo ser la meca del jazz y del blues, o los sitios emblemáticos como el Cloud Gate del Millennium Park o el Skydeck, pero no había nada que me matara de ganas por conocer y que graaan sorpresa! Desde el momento que baje del metro la vibra era totalmente especial, parecía que la ciudad me estaba recibiendo con un espectacular de Death from Above justo frente a mí, la colonia en la que nos quedamos era genial, la sentí incluso más trendy que San Francisco y el downtown era como Nueva York pero menos poblado, limpio, más tranquilo, incluso más bonito, no se… me encantó, se ha convertido en una de mis ciudades favoritas en Estados Unidos, tuve la oportunidad de hacer un recorrido en bicicleta por toda la costa noreste y que sensación tan impactante, completamente relajante, introspectivo, hermoso… lo amé. Y los museos, el frijol, todo fue espectacular.

La comida es DE LI CIO SA , la pizzaaaaaaa…. yo no entendía porque uno de los chicos con los que fui estaba obsesionado con Giordano’s incluso antes que fuéramos, los seguía en Facebook y nos hablaba de la historia del lugar, pero cuando probamos la pizza todo tuvo sentido, una de las cosas más deliciosas que he probado en toda mi vida, era como la madre de toda la comida chatarra que tanto me encanta. En el festival encontramos otras locuras como los fried twinkies, y el pescado que comí en el Andy’s Jazz Club… Dios mio! Aparte de que fue un momento súper especial por estar ahí, con la música, la luz baja y la deliciosa comida, de esas experiencias que se guardan en la mente para siempre.

Vivimos muchas aventuras, las que más recuerdo fue “El Milagro de la calle Wabansia” en la cual una persona hizo todo lo posible por localizarnos para devolver una cartera llena de dinero que uno de nosotros había olvidado en la calle, era inconcebible, pero sucedió! O nosotros subiéndonos a un auto de dudosa procedencia en la mitad de la noche con el que parecía ser Ranjit de HIMYM, despertar por el sonido del golpe de mi amiga cayendo de una de las literas, ir al Exit Bar y que pusieran canciones de los Get Up Kids… y la que ahora me resulta más interesante fue casi perderme el concierto de mi banda favorita por estar en una ciudad desconocida a altas horas: fue como una película de terror, salir corriendo del festival en medio de la lluvia, en plena presentación de Slayer, cuidando no resbalarme como todas las personas que veía azotar a mi paso, era imposible conseguir transporte y cuando por fin pude subirme al autobús me bajé en la parada equivocada para quedar varada en medio de la nada con sólo 10 minutos para llegar al show, no pasaban taxis, autobuses, nada, lo único que pude hacer fue acercarme a una estación metro completamente desolada en la que informaban que el siguiente tren tardaría 40 minutos, no me quedó más que sentarme ahí sola y empapada, en medio de la nada y llamarle a mi novio para lloriquearle sobre la situación, aplicando la “Long Distance Call” como diría Phoenix, afortunadamente logré llegar con el tiempo suficiente para ver la presentación de Modern Baseball y hasta platicar unos minutos con Matt Pryor y James Dewees de The Get Up Kids.

Ese concierto fue una cosa maravillosaaaaa, no sólo tocaron el “Something to Write Home About” completito, sino también los éxitos del resto de sus discos, yo estaba en primera fila a tan sólo unos centímetros de Jim Suptic, mi emoción fue compartida por un grupo de brasileños que también habían hecho el viaje para disfrutar ese momento, esos minutos cantando a gritos nuestras canciones favoritas y sin saber si brincar, llorar o gritar más fuerte. En definitiva, esa noche ha sido una de las más memorables en mi historia de conciertos, a pesar de mi aversión a las bandas que no envejecen agraciadamente.



Sobre el Riot Fest que puedo decir, el que lo llamen “Carnaval” no puede ser más correcto, hay juegos mecánicos (a los cuales por desidia terminamos sin subirnos) una casa de terror, zombies caminando por ahí, mucha comida chatarra, lucha libre y cada personaje…
Una de las cosas que mejor le cayó a nuestro claro espíritu mexa fue que no había una revisión real para ingresar al lugar, por lo que meter alcohol o comida era sumamente sencillo, desafortunadamente lo averiguamos hasta el segundo día.



Aunque en su momento todo parecía estar apestando ahora lo recuerdo con mucho cariño, en algún momento comentamos que Riot Fest era una especie de Iron Man de los festivales, porque duró 3 días, llovió prácticamente todo el tiempo y cuando no estaba lloviendo tenías que caminar con mucho cuidado para no caerte en el lodo, la gente se quedaba atrapada como en arena movediza, perdías tus zapatos al avanzar y los caminos para llegar de un escenario a otro no eran nada amigables, por eso el Corona de ese mismo año fue un juego de niños para nosotros. Era muy sorprendente ver que la gente todo el tiempo estaba tranquila, los momentos en los que yo esperaba que el mush pit estallara nunca sucedieron era como si vieran a esas bandas todos los días.


Los que me conocen saben que mi memoria es nefasta, por lo que a estas alturas solo recuerdo haber visto a The Get Up Kids, Wu Tang-Clan, Metric, The Flaming Lips, Descendents, Taking Back Sunday, The National, Antiflag, The Orwels, The Cure, Weezer, Tegan and Sara, Superchunk, Motion City Soundtrack, Social Distortion, Bouncing Souls, Kurt Vile & The Violators, Jane’s Addiction, The Offspring, NOFX, Senses Fail, Tokio Police Club, The Buzzcoks, Television, City and Colour, Die Antwoord, Me First and the Gimme Gimmes, Wavves (a lo lejos), Modern Baseball, I am the Avalanche, Mineral y Patti Smith. Seguramente se me está pasando alguno pero fue algo así.



De todos ellos lo que más recuerdo es que la cantidad de personas en Weezer era tal que nunca pude llegar al escenario, tuve que escucharlos a lo lejos en medio de una multitud, que casi muero de felicidad escuchando a los Get Up Kids, que me encantó Modern Baseball, a pesar de lo simple de sus canciones, Senses Fail ya no es lo mismo que antes, Die Antwood te hace bailar aunque no te guste, Tokio Police Club y Wavves son súper bonitos, los NOFX y Antiflag ya están muy viejos pero aun así amé poder verlos en vivo, The Offspring fue el momento más emotivo de todo el festival, estuvo padre escuchar los hitazos de The Cure porque nunca los había visto, Metric puede ser muy aburrido, amo el show de los Flaming Lips aunque siempre sea el mismo y todos los que tocaron en el escenario a lado de la ballena sonaban muy mal si te situabas a la derecha jejejeje. En general fue un gran festival porque pude apreciar muchas bandas que no es tan fácil de toparse y todas tuvieron lo suyo.



Este año estaba más que decidida de regresar porque tocó No Doubt, The Ataris y Alkaline Trio, que ya con eso yo era más que feliz, desafortunadamente tenía poco de haber salido del hospital y mi estado de salud no era el óptimo, pero confiando en las segundas oportunidades, estoy casi segura que en cuanto nuestra Gwen se recupere del horrible momento por el que está pasando volverán a tocar y seguramente visitaran nuestro país, deditos cruzados para que suceda, igual que los TGUK que ya están planeando gira latinoamericana, seguramente este 2016 estará lleno de buenas noticias incluyendo que Lola o Riot tengan carteles increíblemente buenos e imperdibles, habrá que esperar a ver que pasa…

jueves, 30 de julio de 2015

Mis días entre el infierno y el caos

En estos últimos meses tuve muchas experiencias fuera de lo normal, y me sirvieron  para aprender algunas cosas y valorar muchas otras, incluyendo el tiempo que perdía en tonterías, me día cuenta que cómo dice la canción “In an Mmmbop they’re gone”, tanto las personas cómo el tiempo. Y sí… de un momento a otro había dejado 5 meses de mi vida atrás y sabía que a partir de ese instante tenía que sacarle provecho a cada segundo porque cómo dice la canción de “Vacaciones en el Más Allá”:

Ya sé que todo se podría acabar ¿y qué?

Era momento de regresar a la realidad y que mejor que con la música, sabía que en cuanto pudiera volvería a apreciarla en vivo y lo disfrutaría como siempre lo había hecho. La primera oportunidad se dio en el Foro Tejedor con la presentación oficial del “Onironauta” de Chio San, aunque ya había visto un show en el España el año pasado, éste tenía un encanto particular porque era el inicio de la gira de este proyecto lleno de sueños y magia. Para mi tiene un significado muy especial, pero independientemente de eso me gusta mucho porque es un disco que puedes escuchar varias veces y no te cansa porque hay canciones para bailar, para llorar, para cantar… para todo y sin duda su presentación en vivo tiene un encanto adicional, es más movido y las piezas visuales proyectadas en grandes almohadas que acompañan el show nos envuelve para generar una atmósfera completamente coherente con el concepto:  los sueños, cómo nos comunicamos con nuestra gente especial por medio de ellos, lo que podemos experimentar en la mente cuando el cuerpo está en reposo. Fue una noche intima, llena de amigos y familia celebrando la vida y el inicio de muchas aventuras de la mano de ese material.


Después de eso tenía unas ganas brutales de echar el dancing, era como sí mi cuerpo lo necesitara después de tanto tiempo y para eso estaba , aplicando las segundas oportunidades, ya que estúpidamente me la perdí el año pasado en el Corona,  no dejaría que me volviera a pasar, aún no tenía autorizado del todo salir a fiestear pero ya nada me detiene así que gracias a una amiga que me invito de último momento, fui a bailar como loca, aproveché que no había tanta gente, aunque no faltaron los platicones del Plaza, creo que hasta a ellos los extrañaba. Fue una presentación muy divertida, con buena sincronía de los visuales y una presencia que no podía más que incitarte a mover las caderas.



Esa misma semana yo seguía con ganas de agitar el esqueleto, y la banda perfecta para hacerlo era Kinky, que hasta ahora sigue siendo mi grupo nacional favorito. Fue un día lleno de recuerdos, ir acompañada de la persona con la que compartía prácticamente todos sus conciertos desde hace 14 años. Las nuevas versiones de las canciones no me gustaron nada, afortunadamente volvieron a tocar un par de las originales, faltaron muchas pero entiendo que después de tanto tiempo no pueden seguir con el mismo set list que cuando tenían 2 discos. Mi momento favorito fue la primera vez que salió la Banda Furioza porque su baile era increíble y completaba muy bien ese ambiente festivo.
Ver un Metropolitan en sold out total me hizo recordar la primera vez que tocaron en el Hard Rock y ayude a vender boletos lo cual resultaba prácticamente imposible porque me enfrentaba a preguntas tan estúpidas como "quien es pinky?" Quien los viera, los muchachos han crecido y no puedo sentirme más feliz por ese éxito tan merecido.


Al otro día era momento de mariconear, nuevamente con la añoranza de la mano. Fue turno de Canseco en el Alicia, ese lugar que me vio crecer, que fue mi segunda casa cuando tenía 15 años y que justo estaba en el ojo del huracán porque estaba en un problema con la delegación, aunque creo que todos sabíamos no pasaría nada porque esas amenazas han sido cosa te todas las semanas desde que yo recuerdo, como sea tenía mucho tiempo que no andaba por ahí y aunque fueran rumores definitivamente no sabemos que puede cambiar de un día a otro así que no me quedaba más que vivirlo como si fuera la última vez. El lugar seguía exactamente como lo había dejado y afortunadamente (para nosotras) estaba casi vacío, lo cual lo hacía aún más nostálgico. El título del disco “Nuevos Tiempos, Viejos Amigos” lo resumía todo.

El momento más bizarro de la noche fue ver a Elli Noise, tenía siglos que no sabía de ellos y era un tanto triste darse cuenta que hay gente que sigue aferrada a hacer algo que no se sí siga funcionando del todo, era como una banda de billar de Coapa, y bueno... No me gusta hablar mal, pero no todos envejecemos favorablemente. Fin.

Canseco... Ay Canseco.... Es imposible cantar y cantar, gritando y manoteando cuando las frases que más apachurran al corazón llegaban a mis oídos, es taaan bonito, siempre me hacen preguntarme en ¿dónde están todos los Euis del mundo? Ya me hacía falta escuchar algo que me pusiera la piel chinita.


Después llegó el día de La Femme que hasta ahora mi concierto favorito del año.

Cascabel definitivamente no es mi estilo y no podía esperar porque terminarán porque seguía con esas ganas insaciables de bailar y no podría haber sido mejor, bailé y bailé hasta despeinarme, habían momentos en los que sólo quería correr al centro de la multitud y unirme a los brincos como cuando era una adolescente, pero la gente del piso de arriba estaba lanzando cosas y representaba un riesgo para mí, así que sólo me dedique a dar mis propios saltos desde el privilegiado lugar en el que estábamos. Su show es increíble, su ritmo, su vestuario, sus movimientos, su buena ejecución, y cuando llegó el momento del riff surfista de Antitaxi #EpicMoment. Tuvimos la suerte de encontrarlos en la calle vendiendo sus vinyles y camisetas, buena onda que encima de buenazos sigan en el DIY.


Ese fin de semana asistí nuevamente al Metropolitan, lo que me resultaba interesante porque es un venue al que ya casi no iba, en fin... Era el turno de Las Nancys Rubias, Miranda! y Fangoria.

Tenía añisimos de no saber nada de los Miranda! Después de haber pasado la mitad de mi preparatoria haciendo todo lo posible para que triunfaran en México y la última vez que los vi tocar definitivamente no era como ésta, pero que divertidos son! Me encantaron esos nuevos pasos de Ale Sergi y estaba sorprendida por la flexibilidad y energía de Juliana, me hicieron bailar y cantar todo el set porque afortunadamente había revisado su más reciente material antes del concierto. Lo disfrute mucho.

A lo que más ganas le tenía era a Fangoria porque nunca los había visto en vivo y siendo el día de la marcha gay prometía bastante pero sólo tocaron unas cuantas canciones de mi repertorio favorito, era de esperarse teniendo una trayectoria tan larga, sin embargo, hubo algo más que no me convenció, le falto fuerza y la gente que al principio parecía tan emocionada no término demostrándolo mientras tocaban, honestamente me desilusionaron un poquito e incluso disfrute mucho más el show de las Nancys, nunca fui fan de su música grabada pero en vivo lograron conquistarme, me hicieron pasar un muy buen rato con su tonti punk tan a los Ramones.

El final lo fue todo, una gran fiesta gay con todos en el escenario, resultó el momento más entretenido de la noche.



Tenía que aprovechar mis últimos días antes de volver al caos así que me auto convencí de ir al concierto madrugador de Los Amigos Invisibles en Wake Up Tag, total, tenía un montón de boletos y nadie quería ir porque era a las 7 de la mañana. No tenía muchas expectativas porque sabía que estaría lleno de Godinez que llegarían tarde a su trabajo por estar ahí. Pero desde que llegué y me recibieron con burbujas en la entrada supe que sería mucho más que eso, el ambiente era increíble, gente bailando por todos lados, malabaristas, porristas, mucha gente con hula hulas, parejas dándole a la “charanga”, de inmediato me contagiaron y me uní a la fiesta a pesar de que sus canciones no me encantan.




A veces creo que deberían llamarme Miss Second Chances, porque esa misma noche la vida me regalaría una más de ver a los Flaming Lips, no importó que me los perdiera en Cumbre Tajín, ahí estaban de nuevo con su hermoso show que siempre me pone tan de buenas, es de esos conciertos que puedes ver mil veces y siempre es divertido, es cómo el mismo Wayne Coyne dijo en conferencia unas horas antes, se trata de darle a la gente lo que le gusta, para experimentar tienen otros proyectos y vaya que saben hacerlo bien, esa fórmula ganadora de hit tras hit es infalible.




Al día siguiente me tocó escuchar por casualidad a Forecast in Rome, ya había oído mucho de él pero no me llamaba la atención y debo admitir que en vivo fue un poquito mejor de lo que imaginaba, sin embargo es de esos proyectos que se quedan dos pasitos antes de conquistarme, siento que ya hay muchas propuestas similares y aunque en el momento lo disfruto no me deja con ganas de repetir.


Más tarde vi a Jean Loup, les traía muchas ganas, lo poco que había escuchado de ellos me había gustado bastante y en vivo me sorprendieron, los veía muy chiquitos y pensaba que no tendrían la misma calidad pero sí que son buenos, les seguiré la pista a ver qué trae esta nueva camada de bandas nacionales.



Para cerrar esa semana: el Festival Neutral. Ya habían pasado casi dos años desde la última vez que veía a Gepe, después de que no me perdía ni uno sólo de sus funciones en la ciudad y ya es algo completamente diferente, es como si se hubiera transformado progresivamente hasta llegar a ser el máximo representante del Moombahton, no soy fan de ese nuevo Gepe, pero como él mismos lo dijo,  en el fondo seguía siendo el mismo, y yo lo seguía amando, tocó varias canciones del “Gepinto” por su decimo aniversario y fue sublime, cuando cantó los barcos casi me roba unas lagrimas. Creo que a pesar de las bailarinas que aun no comprendo y sus movimientos sensuales  aun puedo ver a ese Daniel de hace 12 años y deleitarme con sus lindas canciones.



De Fakuta no diré nada porque no tengo nada bueno que decir.
El que si se merece unas cuantas palabras es Coiffeur, que pinche bonito! En todos los sentidos, las canciones perfectas para un romántico empedernido y en directo tiene el ritmo exacto que te pone a bailar, la fórmula correcta para ese pop que tanto me gusta.


Para la siguiente semana se presentó un dilema: Low Roar VS Jean Loup, sinceramente cuando me avisaron que ya tenía boleto para los Islandeses la decisión estaba tomada pero las cosas no siempre son cómo uno quiere, inesperadamente tuvieron que realizarme una pequeña cirugía y no podría asistir ni a uno ni a otro.


Para ese fin de semana ya estaba lista para volver y sería nuevamente al Metropolitan en el show de 31 Minutos. Fue muy gracioso ver a los adultos más emocionados que los niños, el cual era mi caso, yo estaba más que feliz cantando todas las canciones y mi pequeño sólo trataba de seguirme el ritmo. No sabía que eran sólo unas cuantas personas las que hacían todas las voces y la música, verlos correr de un instrumento a otro y de frente del escenario hacia atrás con sus respectivas marionetas resultaba muy entretenido, tocaron los grandes éxitos del programa, si no es que todos y no nos quedaba más que cantar como enanos, el momento de la noche sin duda fue “Bailan sin Cesar” y eso fue lo que sucedió: chicos y grandes emocionados agitando nuestros huesitos.

jueves, 14 de agosto de 2014

Outside Lands!

Tenía muchas ganas de conocer San Francisco, varias personas me habían comentado que era una ciudad idea para mí, desafortunadamente no me enamoró tanto cómo esperaba. En algunos aspectos es muy similar a Seattle, sin embargo, en este lugar de California no sentí esa vibra musical que logra enloquecerme.

Para empezar no llegué a un lugar muy lindo que digamos, era como estar en una película de crimen, dónde sentía que podía morir acuchillada en cualquier momento, y la cantidad de gente sin hogar, a lo largo de la cuidad  resulta devastadora.

Hay lugares increíbles, el contraste de arquitectura victoriana de las Painted Ladies frente a los altos rascacielos es algo que se debe ver. El “City Hall” y “Palace of Fine Arts”, me dejaron sin habla desde el momento que los vi, son lugares completamente hermosos y románticos, no por nada me tocó apreciar un montón de bodas en tan sólo unos minutos, no cabe duda que se respira amor en dichas construcciones. Castro también me gustó, lamentablemente estaban arreglando la calle, por lo que muchos comercios estaban cerrados y otros no lograban observarse  del todo bien, de cualquier forma la gente es muy amable y con cierto sentido de orgullo y libertad.



En cuanto a Outside Lands, es impactante irse sumergiendo en un bosque para entonces llegar al centro de un festival, las distancias entre escenarios eran un tanto largas, y no permitían saltar de uno a otro como en otros casos, sin embargo pude presenciar los actos que más me interesaban. El clima hizo de las suyas: muchísimo frio en sábado y un “Sunday” que definitivamente le hacía honor a su nombre.

Es un festival mucho más concurrido de lo que imaginaba, lo que dificultaba el acceso a los servicios y la variedad de opciones culinarias no fue tan amplia como esperaba. No obstante, de haber contado con más tiempo, las tierras de cerveza y vino habrían resultado una gran experiencia, como lo fue presenciar una obra de improvisación en la que participó Patrick Stewart.

Vi los shows de Trails and Ways, Jagwar Ma, The Kooks, Local Natives, Death Cab for Cutie, Tom Petty and the Heartbreakers, Lucius, Jenny Lewis, Haim, Lykke Li, Ben Howard, Spoon, The Flaming Lips y The Killers.

De los cuales sólo vale la pena destacar lo siguiente:

Trails and Ways y Lucius son un par de bandas relativamente nuevas que me conquistaron por completo, ya se habían llevado parte de mi corazón, pero verlos en vivo me hizo confirmar la calidad con la que tocan y lo divertido de sus canciones

Aunque los Lucius ya cuentan con una base de fans mucho más nutrida, no tengo duda que cuando Trails and Ways por fin saquen su disco será una explosión de éxito y vaya que lo merecen, porque no sólo cuentan con una buena propuesta, sino también porque pude comprobar gracias a su líder, Keith, que son chicos sencillos y agradables. Su música me recordó mucho a The Whitest Boy Alive y Extraperlo, lo cual resulta curioso porque incluso físicamente tienen algo que los relaciona.


Los Flaming Lips siempre logran sacarme una gran sonrisa, su espectáculo bizarro e infantil hace fluir mi lado más pueril y me divierte como enana, fue uno de los momentos más emotivos del festival, cuando escuchaba “Yoshimi Battles the Pink Robots” mientras disfrutaba de un postre delicioso, fue como tener 10 años por un instante y eso lo hizo memorable. Al final “Lucy in the Sky with Diamonds” consiguió que la gente perdiera la razón y aquello se volvió una fiesta psicodélica.


Local Natives dieron la buena noticia de que están por terminar su tercer disco, no puedo esperar por escucharlo! Y mientras tanto ejecutaron un set lleno de canciones que hicieron me estremeciera brutalmente, cuando tocaron “Sun Hands” no podía dejar de brincar y agitarme, ganándose el titulo de una de mis bandas favoritas en el fin de semana.

Ver a Death Cab for Cutie fue menos conmovedor que la vez anterior, sentí a todos sus miembros un tanto serios, no sé si tenía algo que ver con la recién anunciada salida de Chris Walla de la agrupación, pero  para mí había algo que faltaba. Sin embargo también tuvieron su momento con “I Will Follow you into the Dark”, fue como si las miles de personas que estaban ahí desaparecieran y sólo fuéramos Ben Gibbard y yo por unos minutos.

Los Kooks y Lykke Li me sorprendieron favorablemente. No tenía idea que los primeros  me gustaban tanto y que conocía todas las canciones de ese día, incluso las nuevas. Estaba vagando en Chocolands cuando escuché “Junk of the Heart” a lo lejos y tuve que correr para alcanzarlos, lo disfruté bastante y ya quiero verlos de nuevo. Con la señorita, me dio mucho gusto encontrarme con una presentación más movida y energética de lo que esperaba, tiene un sonido bien potente en vivo que es difícil de imaginar.  

Pocas veces me ocurre que el nuevo disco de alguien que sigo desde hace mucho tiempo se convierta en uno de mis favoritos, pero el “Voyager” de Jenny Lewis es una de esas excepciones, la fuerza de las letras y la forma en la que Jenny las vive e interpreta tiene toda la magia del mundo. Y la entrañable “Acid Tongue” con un gran coro que incluía a  Jess y Holly de Lucius…. Pfff… Priceless!
Jagwar Ma me hicieron bailar y bailar, lo cual ya hacía falta porque fue el único momento que se prestó para eso. A Ben Howard le quedó chiquito el escenario, no obstante emocionó a todos los que estábamos ahí para verlo. Y de las Haim que puedo decir… me EN-CAN-TAN! Aunque ya me se su acto de memoria, siempre es divertido verlas y esperar a ver que locura se le ocurrirá a Este en cada ocasión.

En suma fue una buena experiencia tanto de viaje cómo de festival, pero aun no llega quien remplace a Bumbershoot en mi #1.