La semana pasada fue el
aniversario de Red Bull Panamerika y lo celebraron con un concierto en el
Teatro Angela Peralta, un venue que me encanta. Me di una vuelta para ver a Astro y de paso a
Torreblanca.
Ta tenía un par de años que
no veía a Torreblanca, fue un tanto diferente, pero en definitiva lo disfruté
bastante, es una especie de Benny Ibarra moderno, con canciones muy del corazón
que de repente hacen soltar la lagrimita al mismo tiempo que te hacen bailar. Siempre
se hace acompañar de buenos músicos y eso hace que sean presentaciones
interesantes. Es chistoso como sus letras parecen ser de todos, podrían
cantarlas cualquier persona y generar el mismo impacto. Tuvo muchos invitados
que en realidad no aportaban mucho que digamos, pero bueno… supongo que habrá a
quien le haya emocionado.
Aunque tenía un montón de
ganas de ver a Astro, honestamente no fue su mejor show, creo que usaron mucho
tiempo en solos y riffs larguísimos que no eran los ideales para ese momento y
ese espacio, sabían que iba a ver mucha gente que no necesariamente los conocía
y para mi gusto habría sido mejor que se dedicaran a tocar sus éxitos o incluso
las canciones más animadas del nuevo disco, ni siquiera tocaron Colombo, de
cualquier manera yo estaba totalmente embelesada con las piernas de Andres,
maldigo el momento en el que mi amiga lo hizo notar porque desde ahí no pude concentrarme
en otra cosa. Amo a Astro pero un setlist como el que les oí en el Hellow Fest
habría sido ideal para esta ocasión.
Yo me fui temprano porque
tenía negocios que atender pero a mis amigos que llegaron más tarde les tocó
vivir la experiencia portazo y lo cuentan como una experiencia épica, con un
sujeto que nombramos “El Pipila de Polanco” recibiendo unas cuantas descargas
eléctricas por abrir una de las puertas desde adentro, otro amigo escalando las
gradas, siendo ayudado por desconocidos que apoyaban la misión, al parecer fue
bastante divertido, incluso más que ver al resto de las bandas, aunque tenían
ganas de escucharlas.
No puedo imaginar cómo
hubiera resultado todo eso si lo hubieran hecho en el Parque México,
definitivamente habría sido una locura mayor porque se habría acercado más
gente que sólo estuviera pasando por ahí. Yo no puedo quejarme porque a mí me fue muy bien, no tuve que formarme para absolutamente
nada y vi gratis a una banda que me gusta muchísimo a unos cuantos minutos de
mi casa, sé que no todos tuvieron la misma suerte y los organizadores tendrán
que considerarlo porque aunque la intención fue buena podrían haber tomado en
cuenta cosas tan obvias cómo el aforo.
Un
Corona más… aunque cada año diga que ya no voy a ir al siguiente, sigo sin
perderme uno sólo desde su antecesor “Corona Music Fest” en el 2006. Ahora, 9
años después no me arrepiento en lo más mínimo de no ser fiel a esa idea y
regresar una vez más, en esta ocasión gracias a Death from Above 1979 y Mew que
sin duda siguen retumbando en mi cabeza y mi corazón.
El
primer día, desde que nos acercábamos al Foro Sol había algo extraño en el
ambiente, no había tráfico, no se veía mucha gente, nos tocó lugar de
estacionamiento justo en las taquillas de la puerta 6… aunque sabía que éste ha
sido el que menos boletos ha vendido y que la mayoría asistirían hasta el
domingo, no pensé que fuera tanto así, tenía la esperanza de que después llegara más gente, pero no, todo el tiempo
estuvo como a la mitad de su capacidad, a tal grado que siempre hubo internet y
podías ir de un escenario a otro sin problema alguno. Otro cambio que agradecí
muchísimo fue la nueva ubicación del escenario Doritos, no podía ser más
perfecto, llegar fácilmente sin tener
que hacer caminatas maratónicas fue lo mejor!!!
La
inclusión de Capital Gorumet con esa cantidad de gente fue otro éxito porque
nos dio oportunidad de comer muchas
cosas deliciosas mientras disfrutábamos de los conciertos, algo que yo he
celebrado desde que comenzaron a incluir una mayor oferta gastronómica en los
festivales.
Quien
haya tenido la idea de poner una carpa de pinballs y maquinitas fue simplemente
un GENIO! De verdad! Es algo que no me había tocado en otro lado y lo disfruté
muchísimo, porque aparte la curaduría fue excelsa, no podía esperar a los
espacios entre nuestra selección de bandas para poder ir a jugar.
No
llovió, no hizo tanto sol, se puede decir que en términos generales fue un buen
evento, tampoco soy de las que dicen que ha sido el mejor, pero si uno bastante
cómodo.
Un
placer como siempre encontrar a tanta gente conocida, algunos que no veía desde
hace años, sigue siendo el evento oficial de los re encuentros.
El
sábado teníamos toda la intención de llegar a Wild Nothing, pero la vida no nos
quiso ahí, así que llegamos a la mitad del show de Alvvays, muy bonitos,
ideales para comenzar el día cuando aún había un poco de sol. De ahí nos tocó ver
toda la presentación de DIIV, que no eran para nada cómo los imaginaba, fueron más
festivos de lo que esperaba y quedaban perfecto para el mood Californiano que
estábamos viviendo.
Chairlift
me decepcionó, entre que les dio por tocar un montón de canciones nuevas, y que
no mostraron nada de la energía que supuse tendrían en el escenario, me
aburrieron un poco y honestamente de haber sabido podría haber llegado hasta
Father John Misty sin ningún problema.
Amo
a los Psychedelic Furs, pero hay algo que me pasa cuando veo que una banda
realmente envejece, me genera algo de aversión, se vuelve muy bizarro y este es
el ejemplo perfecto, de verdad era taaan extraño, lo único que pensaba mientras
los veía era “Richard, por favor no bailes, por favooor!” cómo sea siguen
haciendo lo suyo, esta padre poder haberlos escuchado, pero creo que prefiero
quedarme con los discos.
Father
John Misty fue bien diferente a la vez que lo vi en Coachella, yo ya iba
preparada para una hora de lloriqueo y no fue así, su actitud de Jesucristo
resucitado nos hizo que la pasáramos bien entre odiándolo y amando sus
canciones.
El
momento más increíble del día llegó con Death from Above 1979, aun no puedo
creer que haya esperado 11 años para verlos, es de esas cosas que crees que ya
nunca van a suceder y de repente puuum!!! Y eso que el año pasado había perdido
un poco la esperanza porque por una u otra razón no podía cacharlos en
festivales de Estados Unidos, pero yo sabía que ese espectacular gigante del
“Physical World” a fuera del metro que tomaba todos los días en Chicago era una
señal!
Cabe
mencionar que estaba sentada cuando comenzaron a tocar y desde el primer acorde
me hicieron saltar como resorte y correr hacia el frente del escenario, QUE PINCHES
BUENOS SON! Fue completamente emocionante y estremecedor, es difícil entender
cómo un bajo y una batería pueden hacer eso, me hicieron agitarme como hace
mucho no lo hacía. Es de las pocas bandas que me faltaban ver antes de morir
(Tahiti 80 y La Casa Azul, ya llegará tu hora!) y se me hizo! no puedo decir más al respecto, de
verdad fue fantástico y los amo!
No
teníamos pensado ir a Ryan Adams, pero dada la cercanía de los escenarios le
echamos ojo un ratito, lo hace muy bien, es de esos actos que vale la pena
apreciar en vivo porque te llenas de la energía de un grupo de buenos
instrumentistas acompañando grandes canciones.
Siguió
Beirut y fueron otros que me volaron la cabeza, honestamente me arrepiento de
haberme salido a la mitad para llegar a los Libertines. Porque que bien tocan,
yo lo había planeado de esa forma porque pensaba que me aburrirían y no fue
así, me dolía cada paso que daba para alejarme de su escenario, estaba hipnotizada
por su sonido, entre que me daba nostalgia y al mismo tiempo me ponían de
buenas, era una vibra súper padre y feliz, tantos instrumentos, tanta magia…
espero poder volver a verlos pronto.
Perdón,
pero los Libertines ya no son los Libertines que conocimos hace 13 años, para
mi resultó tan triste como si viera a los Strokes en este momento sin haberlos
visto en mi adolescencia, había algo que no terminó por convencerme, obvio
disfruté sus himnos de entonces y un par de las nuevas que me gustan, pero me
hicieron sentir descontextualizada.
El
domingo fue otro gran día, una de mis cosas favoritas de los festivales es
poder compartirlos con las personas que más quieres, desde la planeación, la
emoción de los días previos, las actividades adicionales etcétera, en esta
ocasión: despertar, ver “Nick and Norah Infinite Playlist” e ir a brunchear
algo delicioso hizo por completo mi mañana, aunque debido a ello ya no llegamos
a Milo Greene. Fue hasta The Grisworlds que pisamos el Autódromo, mi primera
impresión: “Dios! Son los Astro!” No solo por el vocalista, había algo en su
sonido tropical que me obligaba a hacer esa relación, y la pasé igual de bien
que en uno de sus conciertos aunque nunca los había escuchado.
A
otro del que había escuchado muy poco fue Shamir, al que me tocó ir de
acompañante y que gran acierto! Bailamos, bailamos y bailamos como si no
hubiera mañana, otra de esas presentaciones en el horario perfecto para
calentar motores, yo tarde mucho en entender si era niño o niña, pero eso lo
hizo aún más divertido.
Seguimos
en la fiesta total con Miami Horror, desafortunadamente fue el momento
complicado de reunirnos con los amigos, porque teníamos que celebrar el hecho
de que yo estuviera ahí y que mejor manera que bailándole a la vida, lo malo es
que para ese momento aquella quimera de un festival con buena conexión había
desaparecido y fue un relajo encontrarnos entre “dónde estás?... te espero
aquí… ya me moví… ya estoy con los demás… Ahora dónde estás tú… te fui a
buscar…etcétera…” al final lo logramos, al menos para las últimas canciones lo
bueno es que mi partner in crime y yo habíamos logrado disfrutar del show entre
tanta buscada, literalmente fue una fiesta, aunque debo de decir que me quedo
con otros parrandones del estilo como Matt and Kim, Friendly Fires y por
supuesto !!!
Lo
mejor del domingo para mí llegó con Mew! Hace 6 años que no los veía, aquel fue
uno de los primeros conciertos a los que recuerdo haber ido con mi ex, así que
lo evocó con mucho cariño. Ésta ocasión fue totalmente diferente, la fuerza que
mostraron en el escenario fue IN DES CRIP TI BLE, verlos en un entorno abierto,
con tanta gente emocionada, fue la onda! Podría decir que todas fueron mis
favoritas, pero Special y Satellites… pffff y quien no lloró en Comforting
Sounds tiene un maldito corazón de piedra, fue de estas presentaciones que me
hicieron sentir etérea por unos instantes, de verdad fue lo máximo.
Después
del trance, fuimos a comer algo y nuevamente nos separamos, aun no entiendo
cómo un amigo que dice ser muy fan de Savages y Deap Vally prefirió prescindir
de Sleater Kinney, es inconcebible, pero equis… lo mejor de tener al mejor
partner in crime del mundo es que siempre te acompañara a brincar y emocionarte
con tus cosas favoritas. Yo cómo puberta enamorada gocé un montón de su
presentación porque sus nuevas canciones me gustan bastante y como era de
esperarse abarcaron gran parte de su set.
Para
Pixies yo ya estaba un poco (muy) enfiestada así que más que disfrutarlo me
enfadó re confirmar que eso ya no es Pixies y todos lo sabemos, es una especie
de banda de covers que lo hace muy bien, pero no es lo mismo, preferí quedarme
con su presentación del año pasado en Coachella, porque a pesar de que era la
misma alineación me dejó con un mejor sentimiento. Mejor nos fuimos a Ravear DU
RI SI MO con Fatboy Slim, desde aquel Vive Latino que no lo escuchaba y no
recordaba lo bien que la paso con sus visuales y la vibra que provoca en todos,
fue súper chistoso porque justo esa semana mi crush brutal con los Talking
Heads había estado más que presente y cuando David Byrne apareció en la
pantalla gigante cantando Psycho Killer… pffff explosión mental!!! Brinque,
grite, baile y enloquecí como pocas veces lo hago, cualquiera habría pensado
que estaba en ácidos o algo.
De
ahí cruzamos a Ratatat y sus guitarras mágicas, todo el tiempo me hicieron
sentir que era parte de un videojuego, era cómo un loop de esas maquinitas de
baile, yo feliz como lombriz, me encanta verlos en vivo y dejarme seducir por
sus canciones eternas.
Chromeo
empezó súper tarde y yo ya estaba destruida pero aun así me hicieron moverme un
poquito, era imposible no hacerlo cuando veías que a tu alrededor absolutamente
todos estaban bailando, lo que no había sucedido en ninguna de las
presentaciones que vi ese fin de semana. Siento que la carpa era muy pequeña
para su producción, y hubo algo que no me hizo enloquecer cómo otras veces,
como sea siempre es un placer mover un ratito los huesos con esos muchachitos.
Así
mi CC15, ya veremos si el próximo año ahora si cumplo mi promesa =P
El sábado anterior tuve un encuentro más con Metric. A diferencia
de las veces anteriores, esta ocasión tenían más producción y entre sus lentes, máscaras, luces y
accesorios, lograban mantener entretenidos a todos, incluso a los que no somos tan fans, creo que
esos elementos visuales hacen realmente interesante el show.
Yo pensaba que su sonido tan saturado era
producto de los lugares en los que me había tocado verlos, pero no, ya llegué a
la conclusión de que así suenan siempre y creo que es una de las cosas por las
que no tienen del todo mi corazón.
Sin embargo canciones taaan fuertes cómo “Gymme
Sympathy” o “Breathing Underwater” hacen que valga la pena escucharlos una y
otra vez, lástima que para el encore, que fue cuando las tocaron yo ya estaba
sumamente cansada, gracias a la noche de destrucción que había vivido un día
antes. Lo único que pensaba era: “si ellos, que se ven tan grandecitos, pueden
obvio yo también”, porque no sólo la banda se veía con bastantes años en el
bolsillo, también la mayor parte de los asistentes, y eran curiosos, porque se
notaban sumamente serios, a pesar de estarlo disfrutando.
Yo me quedo con: Is this my life? aaaahhhhhh and Am I breathing underwater? =D
Al día siguiente fui de nuevo a ver Limbo,
ahora sin Natalia Lafourcade =P
No cabe duda que es una graaaan puesta, fue
totalmente diferente a la vez anterior, lo que hace que quiera verla miles de
veces sin cansarme, incluso la historia dio un gran giro cuando incorporaron
por más tiempo de lo normal a un miembro de la audiencia.
En definitiva me quedo con el Teatro de la
Ciudad, la vibra y la producción del lugar, pero como sea fue bonito tener la
oportunidad de apreciarla de nuevo antes de que se vaya hacia otros horizontes.
Nuevamente la invitación a que no le pierdan la
pista a lo que hace Chula y la pequeña (pero bonita) escena de clown de nuestra
ciudad.
La semana pasada, mi domingo musical comenzó desde temprano en El
Palacio de Bellas Artes con la Sinfónica Nacional interpretando algunas
melodías de la primera trilogía de Star Wars. Fue una sensación súper bonita
ver a tanta gente con playeras y disfraces de la saga, notablemente emocionados
por lo que iba a suceder.
Entrar a tan impactante recinto con Stormtroopers resguardando las puertas te
hacía sentir en una sesión del Senado Galáctico.
La interpretación de los bailarines que acompañaron el concierto no guardaba
relación con las canciones, incluso perdía todo sentido con la historia
original, pero como sea estaba padre ver a los Jedis corriendo por ahí. De
hecho eso fue lo más entrañable, sentir la fuerza al rededor, no pude ni
ponerle atención a la ejecución de los músicos, estaba completamente emocionada,
dejándome llevar por esa sensación.
Creo que no fui sólo yo, la mayoría de los asistentes bailoteamos como niños
con la canción de la cantina y nos quedamos esperando una gran entrada de Darth
Vader en la Marcha Imperial. Dudo mucho que los que montaron en espectáculo
hayan visto las películas, pero honestamente no me importo en lo más mínimo,
fue bonito disfrutar de esa experiencia.
Ya en el mood infantil fuimos a la FILIJ a ver a Jean Loup. Le tengo muchísimo
cariño a esa feria porque mi madre me llevaba todos los años cuando era niña, y
esos fueron de mis primeros acercamientos a la lectura y la música.
Es de esas ocasiones que te das cuenta que sí hay mucha gente que lee y que
cosa más linda que los pequeños acercándose a las diferentes expresiones
artísticas.
En cuanto a la presentación de Jean Loup, me di cuenta que de las veces que los
he visto, ya me estoy aprendiendo sus canciones. Creo que definitivamente su
onda es en vivo, no se me antoja mucho escucharlos en disco pero cuando los
tengo en frente es todo un placer.
Estuvo padre ver a los chiquillos bailando sus canciones, incluso había uno
como de 7 años haciendo brake dance, fue muy divertido. Y creo que la
naturaleza del evento: gratuito e infantil, los tenía en todo su elemento.
domingo, 25 de octubre de 2015
El jueves fue la fiesta de Volver al Futuro de Bajo Circuito, la cual lo único que tuvo de temática fueron tres tipos con chalecos rojos y un visual en la pared que decía "Back to the Future".
Pero bueno... tampoco es que esperáramos más, la idea era ir a escuchar a las bandas, sonaba prometedor, mis dos proyectos locales favoritos de la actualidad reunidos en un sólo lugar.
De Jean Loup, que puedo decir, cada que vuelvo a verlos me convenzo de lo buenos que son y de lo mucho que valen la pena, es divertido verlos tocar aunque las presentaciones sean muy similares, su música me pone de buenas y su contoneo resulta contagioso, espero sigan creciendo para que pronto ocupen el lugar privilegiado que está reservado para ellos en la escena nacional.
Aún sigo riendo del comentario de mi amiga sobre Los Fascinantes: "La voz parece de canción de Caballeros del Zodiaco", y no podría ser más acertado. Definitivamente no son mi tipo de banda pero bastó con esa observación para que la pasara carcajeándome todo el tiempo.
La presentación de Belafonte Sensacional no fue tan improvisada e incluyente cómo las que me había tocado apreciar, incluso al comienzo dudé un poco de ellos porque parecía más una broma de pachecos que la banda divertida que había conocido, pero después de 3 canciones aquello se volvió una fiesta brutal! Cómo sea seguíamos pareciendo una bola de pachecos, pero pasándola muy muuuuy bien.
SNG/SHT no me gustó nada, sus comentarios me parecían fuera de lugar y de por si el género no es lo mío.
Ya no nos quedamos para Tungas =( pero ya habrá otra oportunidad, cómo sea fue una noche muy divertida llena de risas slam y baños de cerveza.
Los road trips son una de mis cosas favoritas: buena música, amigos,
paisajes, tiempo para platicar.... Así inició la aventura de Coordenada.
Tuvimos la suerte de hospedarnos a unos cuantos pasos del festival, lo cual
resultó sumamente cómodo y conveniente. Llegamos a cenar el viernes y
comenzamos a notar que la gente de Guadalajara es muy rara, nos tocaron puros
groseros, creo que por eso nunca me ha caído bien ese lugar, todo lo cierran
increíblemente temprano, no te venden alcohol después de las 12 de la noche y
esa leyenda de que los jaliscienses son guapos no es más que un mito, porque no
encontramos muchos que digamos.
En la mañana cuando nos preparábamos para salir y revisamos los horarios
nos dimos cuenta que no se empataba nada de lo que queríamos ver porque los dos
escenarios principales estaban organizados en esa bonita modalidad de uno y
uno, aparte la idea de un festival de 2 a 12 sonaba bastante tranquilo, y así
fue, no había que caminar distancias kilométricas ni estar horas esperando por
la siguiente presentación, la cantidad de gente era bastante tolerable, aunque
hacia calorcito y había momentos en los que quemaba el sol, no era nada
comparado con la Experiencia Hellow Festival, incluso me sentía bastante
cómoda, había amenidades que lo hacían más disfrutable, mis favoritos:
micheladas disponibles con los vendedores de todo el festival y churros
rellenos calientitos.
Apenas alcanzamos las últimas canciones de División Minúscula, lo
suficiente para cantar como adolescente y darnos cuenta que sería un gran
festival.
De inmediato comenzó El Columpio Asesino y fue momento de bailar
desenfrenadamente, dejándonos llevar por la locura que generan, un poco como
los asistentes del concierto de los Smashing Pumpkins en aquel capítulo de los
Simpsons. Me divierten mucho en vivo, a pesar de lo viejos que se ven.
Cuando íbamos caminando hace "El Otro Escenario" alcanzamos a
escuchar a Taraf de Haidokus y los vimos en la pantalla que estaba
estratégicamente colocada en la zona de comida ¿de verdad alguien los estaría
viendo? Por qué estaban en el festival, ¿soy muy poco "alternativa"
para entenderlo? En fin....
Aun alcanzamos 2 canciones de Mon Laferte y aunque no me haría fan ni
mucho menos creo que sus letras traen toda la intensidad que suele llamar mi
atención y la chica no canta nada feo.
Nos quedamos para ver a Presidente, lo cual resultó un gran desacierto,
no me gustó nada como tocan, de repente parece una banda de novatos sin mucha
alma en sus canciones.
Afortunadamente alcanzamos a llegar a gran parte del show de "Los
Tres & Friends" parecía una broma que en cada ocasión hubiera un
invitado especial, pero era de esperarse, aprovechando que estaban varios
amigos compartiendo escenarios, aunque después de las primeras 3 participaciones
se volvió muy predecible, eso mismo hacia que pareciera un festival pequeño, de
bandas hermanas que se juntaron para sacar un dinerito, fue una buena
sensación, más aún con canciones tan entrañables que nos tuvieron todo el
tiempo cantando.
Hubo varias circunstancias que casi hacen que me hacen perder a Little
Jesus, afortunadamente tome una buena decisión y corrí a verlos cuando aún
tenía tiempo, me pusieron de buenas y a bailotear como siempre, esta vez me
pareció mucho mejor presentación y ambiente que la última vez en el Zócalo.
Cada vez me sorprende más la gran cantidad de fans que tienen.
Después llegó el momento de Nacho Vegas, tenía muchas ganas de
escucharlo y gritonear todas sus frases emblemáticas, pero la situación no lo
permitió, en lugar de eso lo veía sentada cual Bridget Jones, sólo que
comiéndome una torta ahogada en lugar de un litro de helado jejejejeje. Había
muy poca gente, lo cual me extrañó, pero eso permitió que fuera el momento más
tranquilo del festival.
Era hora de Natalia Lafourcade, esperaba llegar a bailar el chuntaro
style pero no lo logré, cuando llegué a los escenarios gemelos ya estaba toda
la gente acumulada frente a la cantautora, berreando y cantando como si fuera
José Alfredo Jiménez, como nos gusta sufrir! Debo confesar que no había
escuchado el "Hasta la Raíz" hasta unos días antes de, festival, a
pesar de que varias amigas me lo habían recomendado muy fervientemente, tenían
razón, me gustó mucho y uno podría imaginar que es debido a la identificación
con las letras, pero al parecer es una especie de sentimiento universal, porque
la forma en la que la gente se desbordaba en emociones al presenciar la
presentación de Natalia era increíble. Disfruté mucho escuchar nuevas versiones
de sus canciones viejas, confirmé que siempre y sido una buena artista y ha
logrado pulir bastante bien todo lo que ya sabía; ahora se muestra
completamente madura y con mucha calidad.
Cuando íbamos en camino a Guadalajara nos enteramos de que había una
baja más al festival: The Ravonettes y en su lugar estarían los Dandy Warhols,
que cómo me aburren! No se como pensaron que podía ser una buena sustitución,
pero en fin, el único momento entretenido fue “We used to be Friends”.
Después de casi quedarnos dormidos, Café Tacuba llegó para romperla en
grande! No cabe duda que son la banda más importante de nuestro país. Por más
cansada que estuviera en cuanto pisaron el escenario todo fue baile y
diversión, es como si estuviera en nuestro ADN, ya tenía un par de años que no
los veía tocar y eran como si hubiera sido ayer, no importa cuanto tiempo pase,
sus canciones siguen siendo parte de tu vida, te sabes cada una de las letras y
lo disfrutas como si fuera la primera vez.
Los Blur hicieron lo suyo nuevamente, me deleité viéndolos en medio de
toda la gente y brincar en un graaaaan grupo, lastima que la gente no estaba
tan interesada por verlos como en el Palacio, efecto festival, donde muchos
incluso no ubicaban bien quienes eran. Como sea, fue una gran presentación
aunque me quedo mil veces con la del jueves.
Coordenada tuvo muchos
aciertos a pesar de sus grandes baches, yo la pasé muy bien, tuvo un clima
agradable, distancias cortas, la máxima comodidad de llegar a tu cama
caminando, el viaje, la comida, los horarios y escenarios bien organizados,
bandas divertidas.... Sin duda se agregó a mis obligatorios del año!
El jueves fuimos a ver a Blur, llegamos cuando Hello Seahorse había comenzado,
fue grato darme cuenta que había buen sonido desde la banda abridora. Aunque ya no me gustan mucho que digamos, después de
haber sido una obsesión para mí con sus primeros EPs, tampoco es que me moleste
verlos en vivo, la voz de Denise sigue siendo algo que destaca y ejecutan a la
perfección sus canciones.
Esa misma tarde tuve el atrevimiento de aventarme el concierto de Blur en Hong
Kong completito y ya estaba predispuesta a lo que pudiera pasar, incluso
esperaba que el escenario estuviera vestido con helados gigantes de luces neón,
pero no fue así, en nuestro caso tuvimos 3 bolas disco gigantes rodeadas de
figuras geométricas, que posteriormente resultarían sumamente importantes para
el show.
Desde que la banda pisó el escenario la emoción fue total, sé que ya se ha
dicho miles de veces, pero Damon Albarn es un graaaaan frontman, sabe perfecto
lo que hace y logra que todos nos creamos su personaje.
El sonido fue impecable casi todo el concierto, desafortunadamente algo pasó
que después del encore la perfección que había tenido desapareció y comenzó a
sonar horrible, pero para ese momento ya nada importaba.
Nunca le había puesto atención a la batería y hasta ahora entendí porque mi
profesor de ese instrumento me pide que practique con canciones de Blur, en
teoría son sencillas pero si lo haces bien pueden lucir muchísimo.
Había una forma muy fácil de darse cuenta de que estábamos en presencia de una
banda muchos años de experiencia, si observabas el semi ovalo formado por la
explanada del palacio, el cual estaba totalmente lleno, se notaba claramente
que solo había un 10% de personas que se acumulaban en la parte media hasta
adelante brincando y empujándose unos a otros mientras el resto bailaba
tranquilamente respetando su espacio vital. ¿Qué nos dice esto? Ya estamos
viejos, chavos! Recordé la primera vez que los vi tocar en el aniversario del
MTV cuando tenía 15 años y evadí toda la seguridad para poder estar hasta el
frente brincando como loca, aunque yo y mi amiga éramos las únicas emocionadas.
También vino a mi mente la ocasión del Vive Latino, que por estarnos metiendo
en lugares recónditos en búsqueda de aventuras (y comida) terminamos compartiendo
el momento en el que Alex James aprendía a preparar costras de camarón.
Con Blur me pasa un poco lo que con bandas como Phoenix o The Flamming Lips,
que después de las primeras 4 veces que los vez en concierto sabes que no habrá
ninguna sorpresa, que probablemente será muy similar a la vez anterior, con la
inclusión de algunas de sus canciones más recientes, pero también estas seguro
de que será brutalmente divertido. Yo disfruto muchísimo verlos, es de esas
bandas que te hacen cantar y brincar todo el tiempo y mantienen la emoción
hasta arriba ininterrumpidamente.
Uno de mis momentos favoritos fue "Thought I Was ASpaceman", donde
las bolas disco por fin hicieron lo suyo e iluminaron todo el Palacio como si
fuera el Domo Digital del Papalote, fue súper bonito y es de esas cosas que sólo
puedes experimentar cuando te encuentras con una banda en directo, aparte el
lugar en el que me encontraba permitió disfrutar del espectáculo en su máxima
expresión.
El orden de las 5 canciones antes del encore fue simplemente PER-FEC-TO, ideal
para una noche a solas con tu pareja, funciona algo así:
Tender: se toman de la mano y ondean sus brazos en el aire al ritmo en la
canción mientras iluminan el espacio con sus teléfonos o encendedores, se miran
a los ojos, sienten la dopamina,serotoninay oxitocina correr
por sus cuerpos, se dan un abrazo fuerte y largo cuando termina la canción.
Ong Ong: Abrazados bailan al unísono, se toman de la mano, se dan
unas vueltas y se señalan en el “I wanna be with you”
Parklife: Bailan juntos cómo
enanos, mientras se unen al resto de los asistentes para gritar: “Parklife” mientras
levantan el puño de la victoria, siempre volviendo a voltear el uno hacia el
otro.
Song 2: Es momento de brincar tomados
de la mano y sacar todo esa felicidad que seguramente están sintiendo por
compartir ese momento, gritan e intercambian miradas para por fin besarse
cuando termina la canción.
To the End: Ya que al terminar de
besarse se abrazaron, justo comienza la canción e inmediatamente comienzan a
bailar sin soltarse, baile de pareja, mientras giran y se miran sin despegarse
ni un solo instante.
This is a Low: Es momento del besuqueo!
Besos largos en los que sólo puedes sentir el cambio de las luces mientras
tienes los ojos cerrados y escuchas la canción. Si no estuvieran en un lugar público
y replicaran este orden a solas, sería el momento perfecto para el foreplay.
No puedo más que decir: que
bonito es ver a Blur, carajo!